La guía para trabajar como masajista.

trabajar como masajista

Hoy me gustaría compartir contigo las diversas opciones disponibles para trabajar como masajista. 

Como masajista, puedo afirmar con orgullo que esta profesión demanda una considerable inversión de tiempo y dinero en formación, ya que adquirir los conocimientos necesarios en el arte del masaje requiere una dedicación significativa.

Si estás interesado en trabajar como masajista, te sugiero que consideres primero recibir una formación en técnicas de masaje.

Este post está dirigido a todas aquellas personas que estén buscando oportunidades laborales como masajistas, independientemente de la técnica específica que empleen.

Empezar a trabajar como masajista

Lo esencial es determinar cuál es tu prioridad al trabajar como masajista, ya sea por cuenta propia o ajena.

Trabajar por cuenta ajena implica buscar empleo como masajista, siendo contratado por alguien y recibiendo un salario por tus servicios.

Por otro lado, trabajar por cuenta propia implica emprender tu propio camino, ya sea como autónomo, en una cooperativa, formando una sociedad u otra figura societaria, con la ventaja de no tener jefes directos.

La elección entre estas dos opciones depende de varios factores, siendo el más importante conocer realmente tus objetivos y escucharte a ti mismo/a para tomar la decisión más adecuada para ti.

Trabajar por cuenta ajena como masajista

Si estás interesado en trabajar como masajista para una empresa, es fundamental que tengas tu currículum listo para solicitar empleo en ese ámbito.

Los sectores que suelen demandar más masajistas son variados:

  1. Spas y balnearios: Estos lugares ofrecen masajes a sus clientes como parte de un circuito de aguas o técnicas de relajación.
  2. Centros de estética y belleza: Buscan masajistas con habilidades en diversas técnicas, como drenaje linfático, masajes reafirmantes, anticelulíticos, entre otros.
  3. Centros deportivos: En gimnasios, clubes, asociaciones o federaciones, se requieren masajistas deportivos para atender a los deportistas y ofrecer masajes deportivos.
  4. Centros de terapias manuales: Estos centros ofrecen desde masajes hasta otras técnicas manuales con enfoque terapéutico.
  5. Hoteles: Muchos hoteles contratan masajistas profesionales para brindar servicios de masaje a sus clientes más exclusivos.

Estas son solo algunas de las oportunidades laborales más comunes para masajistas, pero seguramente existen otras opciones que podrían ajustarse a tus intereses y habilidades.

Preparar tu currículum de masajista

Si estás buscando trabajar como masajista en un centro o empresa, es crucial que prepares tu currículum cuidadosamente.

Debes incluir todas tus titulaciones en técnicas de masaje, tu experiencia laboral si la tienes, horas de prácticas en masaje, tu formación en horas y cualquier otro detalle relevante para esta profesión.

Si tienes habilidades en idiomas, especialmente inglés, esto será muy beneficioso, especialmente para trabajos en hoteles, spas o balnearios, donde suelen valorar el conocimiento de otros idiomas.

La imagen personal es también un aspecto importante, sobre todo en centros de estética, por lo que es recomendable presentarse bien aseado y con buena presencia en las entrevistas.

Es esencial contar con una titulación específica en técnicas de masaje acorde a lo que el empleador está buscando.

Sin embargo, a veces resulta frustrante encontrar ofertas de empleo que requieren una amplia variedad de técnicas de masaje adicionales, como estética, osteopatía o drenaje linfático, como si fuera fácil dominar todas estas disciplinas.

Es común ver ofertas de empleo que, además de la titulación como quiromasajista, exigen otras certificaciones adicionales.

Trabajar como masajista por cuenta propia

Muchos masajistas, quizás la mayoría, optan por trabajar de forma independiente.

Una de las razones principales es que el trabajo como masajista para una empresa no suele ser muy bien remunerado y a menudo requiere numerosas titulaciones, a pesar de que lo más importante debería ser demostrar la destreza manual antes que revisar el currículum.

Trabajar como masajista por cuenta propia no es tarea fácil y demanda una atención constante. Esto significa que no puedes simplemente terminar tu jornada laboral y desconectar por completo.

Cuando eres tu propio jefe en este ámbito, no hay descanso; tras cada sesión de masaje, debes ocuparte de atender a clientes, gestionar citas, promocionar tu negocio, visitar al gestor, cumplir con las obligaciones fiscales, mantener las finanzas al día, abonar los impuestos, los seguros y las licencias… Sí, lo siento, pero gestionar un negocio de masajes no es tarea sencilla.

A pesar de todo, puedo explicarte las opciones más comunes que utilizamos los masajistas independientes para ejercer nuestra profesión.

Trabajar como masajista en tu propia casa

Una de las primeras opciones que consideran muchos masajistas recién titulados es trabajar desde casa.

Trabajar como masajista en casa puede ser una excelente manera de comenzar tu carrera en este campo, pero como todo, tiene sus ventajas y desventajas.

Muchos masajistas eligen montar su propia cabina en casa y les va bien: se sienten cómodos y consiguen clientes satisfechos.

Sin embargo, otros que optan por esta opción pueden enfrentarse a dificultades, como la falta de clientes o la ausencia de un espacio adecuado para instalar su cabina.

Ventajas de trabajar haciendo masajes en tu domicilio

  • Trabajar como masajista desde casa ofrece diversas ventajas:
    1. Ahorro económico al evitar gastos de alquiler o compra de un local comercial.
    2. Comodidad al estar en tu propio hogar, eliminando la necesidad de desplazarte para trabajar o atender a los clientes.
    3. Libertad para crear un espacio agradable y personalizado según tus preferencias, proporcionando un ambiente cómodo y relajante para tus clientes.
    4. Posibilidad de crear una cabina de masajes con una inversión mínima, permitiéndote ofrecer un servicio profesional y atractivo.
    5. Flexibilidad en la fijación de precios, ya que al reducir los costos operativos, puedes ofrecer tarifas más competitivas para tus servicios de masaje.

Desventajas de trabajar haciendo masajes en casa

  • Si compartes tu hogar con otras personas, deberás designar un espacio para tu cabina de masajes que no requiera que los clientes atraviesen toda la vivienda.
  • Es importante considerar que la privacidad podría verse comprometida, especialmente si convives con otras personas.
  • Puede ser necesario insonorizar la cabina y pedir a los habitantes de la casa que intenten mantener el ruido al mínimo durante las sesiones de masaje.Además, es probable que necesites invertir en publicidad tanto en línea como fuera de línea, ya que no estarás ubicado en una zona concurrida donde los transeúntes puedan ver tu centro de masajes.Si vives en una zona menos céntrica o con escasez de aparcamiento, podrías limitar tu clientela a aquellos que pueden desplazarse sin problemas.

    Muchos masajistas eligen esta opción inicialmente debido a su viabilidad económica y a la facilidad para comenzar.

    Es importante destacar que trabajar como masajista desde casa conlleva trámites administrativos similares a los de un negocio convencional, como la obtención de licencias, la contratación de seguros y el pago de impuestos correspondientes, ya sea como autónomo o a través de una sociedad.

Trabajar como masajista a domicilio

Cuento con experiencia como masajista a domicilio, una opción que presenta tanto ventajas como desventajas.

Es evidente que la demanda de servicios a domicilio está en constante aumento, reflejando la preferencia actual por la comodidad y la conveniencia en nuestras actividades diarias, similar a lo que observamos con servicios como Amazon, Glovo y otros más.

Trabajar como masajista a domicilio suele ser una opción muy atractiva cuando iniciamos nuestra carrera en este campo, sin embargo, también es una de las más demandantes y agotadoras a largo plazo.

Ventajas de hacer masajes a domicilio

Trabajar como masajista a domicilio ofrece diversas ventajas:

    1. Ahorro en los costos de alquiler o compra de un local comercial.
    2. Evitas los gastos asociados con la tramitación de un seguro para un local.
    3. Brindas comodidad a aquellos que prefieren servicios a domicilio debido a la falta de tiempo.
    4. Tienes la oportunidad de disfrutar de hermosos paisajes mientras te desplazas hacia el domicilio del cliente.
    5. Aunque es difícil que alguien abra las puertas de su hogar, una vez que lo hacen y demuestras tu profesionalidad, es probable que consigas un cliente recurrente que valore enormemente el servicio a domicilio.

Desventajas de trabajar como masajista a domicilio

  • Trabajar como masajista a domicilio presenta ciertas limitaciones:
    1. El número de clientes que puedes atender en un día es limitado, ya que en tu propia cabina podrías agendar más citas y atender a más personas, lo que podría aumentar tus ingresos si ese es tu objetivo.
    2. El masaje a domicilio no es del agrado de todos. Muchas personas no cuentan con un espacio adecuado en su hogar o viven con otras personas, lo que dificulta la creación de un ambiente tranquilo.
    3. Al no conocer a tus clientes de antemano, es importante ser cauteloso/a, ya que nunca sabes quién puede estar al otro lado de la puerta que te invita a entrar.
    4. Debes cargar con una camilla y otros materiales, lo que puede causar tensión en la espalda a largo plazo debido al peso que debes transportar constantemente.
    5. Si no dispones de un medio de transporte adecuado o si los desplazamientos son largos, podría no ser rentable ofrecer servicios de masaje a domicilio, ya que podrías perder tiempo y dinero en traslados.

    En otro post, compartiré más detalles sobre mi experiencia como quiromasajista a domicilio

Trabajar dando masajes en una sala de alquilada

Optar por trabajar como masajista alquilando una sala puede ser una opción intermedia a considerar si estás empezando y no deseas realizar una gran inversión en un local propio.

En muchas ciudades, una simple búsqueda en Google de «alquiler de cabinas para masaje» revelará numerosos lugares que ofrecen este servicio.

Generalmente, no se requieren muchos requisitos para alquilar una sala, aunque en algunos lugares es posible que soliciten al menos una titulación en masaje y un seguro de responsabilidad civil.

Las salas de alquiler para masajistas tienen sus propias ventajas y desventajas, como todo en la vida.

Ventajas de alquilar una sala de masajes

Al trabajar alquilando una sala para masajes, disfrutas de ciertas ventajas:

    1. No tienes que preocuparte por los gastos asociados con impuestos, alquiler o seguros de local, ya que estos suelen estar cubiertos por el propietario del lugar.
    2. Ahorras tiempo y dinero en la limpieza de la sala, ya que muchas salas de alquiler ofrecen servicios de limpieza incluidos en el precio.
    3. Puedes encontrar salas a precios asequibles, pero es importante recordar que si tienes una clientela establecida, podría ser más conveniente abrir tu propio local.
    4. La flexibilidad en los términos de alquiler es una ventaja, ya que puedes alquilar la sala por días, horas, semanas o meses, adaptándote así a las necesidades de tu agenda y cartera de clientes.

Desventajas de alquilar una sala de masaje

Trabajar como masajista alquilando una sala puede ser una buena opción, pero también conlleva ciertos riesgos y consideraciones:

  1. Si no tienes una base sólida de clientes, podrías terminar perdiendo dinero al pagar por el alquiler de la sala. Por lo tanto, es importante tener una clientela establecida o trabajar en su desarrollo antes de tomar esta decisión.
  2. No podrás personalizar la sala con elementos fijos o decorativos, ya que esta será utilizada por otros masajistas.
  3. El costo de alquilar la sala puede ser considerable, especialmente si no tienes un flujo constante de clientes o si estos cancelan sus citas con regularidad, lo que podría resultar en pérdidas financieras.
  4. Es probable que necesites aumentar el precio de tus servicios para cubrir el costo del alquiler de la sala, lo que podría hacer que tus masajes sean menos competitivos en el mercado.

En resumen, trabajar como masajista alquilando una sala puede ser una buena opción si tienes una clientela establecida que reserva regularmente contigo en ese espacio.

Trabajar como masajista en eventos puntuales

Esta opción puede ser menos común entre los masajistas.

Muchos centros de masajes suelen participar y colaborar en eventos puntuales, ya sea en ámbitos deportivos, estéticos o relacionados con el bienestar, como ferias o congresos.

Asimismo, varias empresas de masaje suelen solicitar colaboraciones temporales con masajistas para trabajar en eventos específicos durante días determinados.

Ventajas de trabajar en eventos puntuales

Participar en eventos puntuales ofrece varias ventajas:

    1. Es una oportunidad para conocer a otros profesionales del masaje y establecer contactos en la industria.
    2. Puedes atraer clientes nuevos que, tras experimentar tus habilidades en el masaje, se interesen en recibir tus servicios en el futuro.
    3. Este tipo de trabajo no suele ser agotador, sino más bien una experiencia ocasional en la que tienes la oportunidad de practicar y demostrar tu habilidad en el masaje.

Desventajas de asistir a eventos puntuales como masajista

Trabajar como masajista en eventos puntuales tiene sus desafíos:

    1. Por lo general, te contratan para un solo día, lo que significa que no podrás depender exclusivamente de este tipo de trabajo para mantenerse económicamente.
    2. Si estás asociado a una empresa como masajista eventual, estarás sujeto a la agenda de eventos. Si no puedes asistir a uno, es posible que no te llamen nuevamente.
    3. Es posible que te sientas fuera de lugar, ya que no estarás en un entorno de trabajo habitual.
    4. En ocasiones, en lugar de contratarte, te solicitarán estar dado de alta como autónomo para colaborar en el evento, lo que implica que deberás hacerte cargo de tus propios gastos de transporte y seguros.
    5. Los honorarios por trabajar en eventos suelen ser bajos, lo que puede limitar tus ingresos en comparación con otras opciones laborales como masajista.

Trabajar como masajista en un centro asociado

Trabajar como masajista en un centro asociado puede ser una opción viable siempre y cuando llegues a un acuerdo beneficioso.

Por centro asociado me refiero a lugares como centros de terapias, estudios de yoga, gimnasios, peluquerías, centros de estética o incluso clínicas de fisioterapia que ofrecen servicios de masaje adicional. La colaboración entre masajistas y estos establecimientos es común.

Al encontrar un centro donde puedas trabajar como asociado, puede ser una buena oportunidad si buscas desarrollarte como quiromasajista.

Generalmente, se solicita una comisión por cada masaje que realices en el local, ya que este espacio no es de tu propiedad. Debes ajustar tus precios para que sea rentable tanto para ti como para el dueño/a del negocio.

Es importante destacar que, por lo general, debes facturar tus servicios a tu nombre y no al del centro, aunque esto puede variar dependiendo del acuerdo al que llegues.

Ventajas de trabajar en centros asociados

  • Te liberas de trámites como licencias y seguros, ya que el centro se encarga de estos aspectos.
  • Tu enfoque se centra en dar masajes y construir tu cartera de clientes.
  • Puedes ampliar tu base de clientes gracias a la visibilidad que te ofrece el centro asociado.
  • Si mantienes una buena relación con el propietario/a del local, puedes proponer ideas nuevas o implementar servicios adicionales.
  • Tienes flexibilidad para administrar tus horarios y determinar cuándo ofrecer tus servicios en el centro asociado.

Desventajas de trabajar en un centro asociado

Es crucial recordar que eres un colaborador del centro y que no estás a cargo del negocio.

Por lo general, te exigirán que estés dado de alta como autónomo, ya que estás colaborando con el centro y no eres considerado un empleado de él.

Es importante establecer límites claros para evitar que el propietario/a del centro intente aprovecharse de ti o te encargue tareas que no están relacionadas con el masaje.

Debes tener en cuenta que tu papel en el centro asociado es el de un colaborador, no un empleado. Esto es esencial para evitar confusiones en cuanto a tu estatus laboral.

Si el propietario/a del negocio comienza a imponerte horarios, comisiones u otras responsabilidades que van más allá del masaje, estarías asumiendo un papel de empleado y podrías enfrentarte al riesgo de ser considerado un «falso autónomo».

Trabajar como masajista para empresas

Es cierto que existe la opción de ofrecer servicios de masaje a empresas, una figura que está ganando cada vez más popularidad aunque a menudo pasa desapercibida entre los masajistas.

Como masajista, puedes ofrecer tus servicios a empresas para que cuiden a sus empleados, especialmente aquellas con una buena base de trabajadores y capacidad económica, como multinacionales o empresas solventes.

Conozco a un masajista que visita una empresa importante una vez a la semana y gana un sueldo completo proporcionando masajes a los empleados durante todo el día. Aunque los días de trabajo pueden ser agotadores debido a la cantidad de sesiones, para él es una opción preferible a trabajar todos los días en diferentes lugares.

Aunque son pocas las empresas que pueden ofrecer este servicio de forma gratuita a sus trabajadores, muchas proporcionan descuentos o subsidian una parte del costo del masaje como parte de su cuidado del personal.

Es importante tener todos los documentos en regla, como estar dado de alta como autónomo o tener una sociedad, ya que esta relación sería de negocio a negocio (B2B).

Por lo general, no conozco ninguna empresa que contrate a masajistas como empleados, ya que prefieren establecer un día o dos a la semana para proporcionar masajes a sus empleados en lugar de tener a un masajista en nómina.

Montar tu propio centro para trabajar como masajista

Este tal vez sea posiblemente uno de los objetivos más anhelados por muchos masajistas.

Montar tu propio centro de masajes puede ser una inversión rentable o un desastre financiero si no tienes un plan de negocio sólido.

Un plan de negocio implica realizar un estudio de mercado, seleccionar la ubicación adecuada para tu centro, definir los servicios que ofrecerás, evaluar la escalabilidad del negocio, determinar si puedes manejarlo solo/a, calcular la inversión necesaria, entre otros aspectos importantes.

Puedes comenzar con una pequeña cabina de masajes sin invertir mucho dinero. Compras una camilla, quizás un cuadro anatómico para decorar (aunque esto es bastante común), exhibes tus titulaciones y ya estás listo/a para comenzar.

Muchas personas comienzan con un centro de masajes modesto y, con el tiempo y el crecimiento del negocio, mejoran la sala, los servicios e incluso el local en sí.

Si dispones de capital, puedes optar por invertir en un centro de masajes de alta calidad, completamente personalizado para proporcionar el máximo confort al cliente.

Montar tu propio centro de masajes es un tema amplio y complejo, así que si deseas que te brinde más información sobre cómo hacerlo, déjame un comentario con tus preguntas y estaré encantado/a de ayudarte.

 



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